LOS CHAKRAS Y EL ESPÍRUTU: EL SONIDO

Nuestro campo energético responde al sonido. Por eso nuestra aura se tensa cuando oímos sonidos disonantes y se expande con alegría cuando escuchamos sonidos que nos resultan satisfactorios. Y nuestros chakras también "florecen" puesto que sus pétalos simbólicos se abren cuando percibimos sonidos armoniosos, ya sean canciones particularmente bonitas o música en general.
Dado que respondemos tan bien al sonido, durante miles de años los chakras han sido relacionados con especiales cánticos de devoción que trasladan las cualidades de lo Divino a la vida cotidiana.
EL OM SAGRADO
OM o AUM ES EL SÍMBOLO DE LO Absoluto
, esencia del hinduismo, y representa la unidad y la fusión de nuestro cuerpo físico con nuestro ser espiritual. Es la sílaba más sagrada, el primer sonido del que emergen todos los demás, ya se trate de música o lenguaje. Su tonalidad mística constituye la base de los mantras, (cánticos), y es el tono de origen y disolución que contiene el pasado, el presente y el futuro.
Un famoso mantra llamado Gayatri, comienza de la siguiente manera: "Om, Bhur, Bhavah, Suah", que representan a la Tierra, la Atmósfera y el Cielo.
Cuando cantes o incluyas OM en un mantra, debes emitir el sonido AHH en la parte posterior de la garganta y conducirlo hacia delante, dentro de la boca, llegando a OOO y MMM con los labios cerrados; por esta razón se lo conoce también como AUM. Puedes cantar OM en silencio o el voz alta, repetidamente para beneficiar todo tu campo energético luminoso.
En los Upanishads, sagradas escrituras hindúes, OM representa la tríada de dioses: Brama, Vishnu y Shiva. Se dice que el tambor de Shiva producía este sonido y que de el provienen las notas de la octava SA, RA, MA, PA, DHA, NI. Mediante este sonido Shiva crea y recrea el Universo. OM también es el sonido de Atman, el principio de la vida del Universo y nuestra alma individual.
Desde el punto de vista musical, el OM o AUM se compone de tres notas básicas. "A" "U" "M" , o las básicas SA PA, de la escala fundamental.
La práctica del OM elimina cualquier bloqueo percibido en laS cuerdas vocales y el chakra garganta, y luego procede a limpiar todo el cuerpo físico, los demás chakras y el campo áurico. Por esta razón, casi todos los mantras y oraciones védicas comienzan por OM o AUM.


TIEMPO PARA EL YOGA

Una de las primeras preguntas que los estudiantes hacen a sus profesores al comenzar sus prácticas de Yoga es: "¿Cuánto tardaré en aprender?". La pregunta no se refiere únicamente a cuánto tiempo tienen que practicar sino también a cuánto tiempo les levará dominar el Yoga.
En nuestra era el tiempo es el mayor recurso. El ritmo acelerado de las cosas nos hace pensar que no disponemos de tiempo para las cosas que deseamos o necesitamos.
El tiempo siempre ha sido un bien precioso y, sin embargo, dejamos que nuestras vidas sean frenéticas y aceleradas, en pos de expectativas y resultados. El nuevo estudiante quiere saber cuanto tiempo tiene que dedicarle, y cuanto tardará en llegar a la meta. Casi siempre suelo responder: "Tardarás el resto de tu vida".
Esto es algo positivo. El yoga no es meta: es un proceso vital de aprendizaje que no tiene fin, que alimenta nuestro ser y enriquece nuestros días. Cuando lo consideras así, las presiones sin sentido desaparecen.
Tenemos toda la vida a nuestra disposición. Hay mucho que aprender sobre las técnicas, pero la esencia del yoga es mucho más profunda: siempre está disponible cuando sintonizamos con el flujo de la vida y la fuerza vital.
Nuestros cuerpos cambian constantemente y se adaptan a nuestros estados internos y externos, no solo de un día a otro sino en las distintas fases de nuestra vida. Por eso una práctica llena de significado no tiene fin y es un viaje de aprendizaje y conocimiento constantes.
Cuando avanzamos en la práctica redefinimos nuestra capacidad de ver y escuchar nuestros cuerpos a niveles más profundos y sutiles. Cultivar esta percepción interna es más importante que adoptar únicamente posturas exóticas. Podemos ser más fuertes y flexibles , pero haber perdido la esencia de la práctica. Sacar tiempo para practicar yoga significa honrarnos y amarnos lo suficiente como para dedicar tiempo cada día nuestro propio bienestar. Servirnos a nosotros mismos forma parte del servicio a los demás y a nuestras obras.
Cuando un estudiante me dice: "No tengo tiempo en mi vida diaria para practicar", le contesto: "Yo tampoco". Y, sin embargo, mi práctica es regular. Se con certeza que el tiempo me rinde más, tengo mucha más energía y mejor salud que si no dedicara tiempo a mi práctica. En verdad, el Yoga no me quita tiempo, me lo da.


Publicado con autorización de Yoga beyond Belief: Insights to Awauken and Deepen Your Practice, por Ganga White ( Notrh Atlantic Books, 2007)